domingo, 13 de mayo de 2007

Al compás de la luna




Recién había salido de la ducha, me había puesto mi bata, me senté sobre mi cama y me puse a pensar por un buen rato mientras veía mi "smoking" negro tendido sobre la cama, luego me vestí y le dije a mi papá que me lleve a la fiesta de promoción, pero que me deje tres cuadras antes del Hotel Sheraton para poder caminar un rato e ir pensando en algo que no podía sacármelo de la cabeza.

Durante el viaje me senté al costado de la ventana y miraba como me seguía la luna y escuchando las preguntas de mi padre, a las cuales no le tomé importancia, salvo a una que no supe que responderle cuando me dijo:
-¿Y tu pareja?, en ese momento sólo me quedó decirle:
-Aya la voy a encontrar, cuando en realidad sabía que ella no iba ir.

Me bajé a tres cuadras del hotel y me puse a caminar pensando en ella, cuando llegué vi mis amigos, los saludé y me fui a sentar a una de las tantas mesas que había, a continuación prosiguió la ceremonia que duró como una hora, después dieron paso al baile y vi como todos salían tomados de las manos listos para bailar; menos yo que me quedé sentado viendo fijamente una copa de vino vacía y de pronto... alguien me tocó los hombros, voltee y era ella, estaba con un hermoso vestido negro y unos relucientes tacos plateados y de inmediato salimos a bailar y poco a poco nos apoderamos de la pista de baile y sentíamos que nuestros cuerpos surcaban los aires, se deslizaban por las nubes y no hubo nada mejor que ese gran beso que nos dimos al final, el cual nos sacó de órbita.