lunes, 30 de marzo de 2009

Constancia

Si tú la mirada a mí volvieras
y mis ojos se enredasen con tus ojos.
Mañana, hoy, o cualquier fecha…
Si mi cuerpo, confrontando al tuyo,
exhibiera la nostalgia que lo atormenta…
Si tú incinerases deberes
y mis miedos por trochas huyeran...
Si no reparásemos en la gente,
si este amor sin recelos a la luz se diera…
Si encontrásemos la osadía
y fuésemos los dueños de ella...
Si cortásemos las alas a la pérfida conciencia
y concediésemos la concordia a esta pasión que nos enerva…
En libertad
plasmaríamos nuestros sueños,
y de laureles
coronaríamos esta quimera.
Así, yo feliz a tus brazos acudiría
mientras tú a mis brazos vuelas...

sábado, 21 de marzo de 2009

Orilla

Aquel día
se acobardaron las nubes
y sus espirales de silencio.
El sol desgajó valladares
en el azabache de las entrañas
y desheló la cumbre de mis dobleces.
Desnudé matices ignorados,
germiné cual jazmín tempranero,
calciné de raíz
la soledad que me poblaba.
A mí llegaste
con cadencias de guitarra
por corona,
y en las manos, ardido,
el oro que jamás se quiebra
Y yo quedé,
de ti debilitada.
Y de mi esencia huyó
-hasta morir-
el desamor que me vistiera.
El amor tendió sus estandartes
en las rocas del alma
y, toda yo, me hice orilla.