viernes, 29 de julio de 2011

Nómada viajero



Vi al horizonte desvelándose
tierra firme y serena
personas de creencias antiguas
un Dios para cada día del año.

Curioseé por las praderas del edén
por las calles más transitadas del infierno
anduve de excursión por los sueños
de mujeres ajenas o alguna sirena.

Contemplé el crepúsculo
pude conversar con él
un tipo listo, un tipo fiel.

Vi luces cósmicas
destellos emocionantes
que tenía el firmamento.

Conocí a unas damas hermosas
brillantes y coquetas
unas preciosas mujeres
que se llamaban estrellas.

Mientras viajaba sin mapa
no sentía soledad
me tildaron de nómada
me propusieron anclarme
pero quise continuar.

Intenté regresar
pero me fue imposible
mi huellas están dispersas por todo el mundo
el camino a casa es el mismo rumbo
a la travesía constante
que no puede parar
la marcha excitante al infinito
el andar por los andares
el crecer por los caminos
el vivir este destino.


domingo, 17 de julio de 2011

Solo sentir



Te lo crees y es verás,
se aproxima a conocer el infinito,
a tener en las manos el último suspiro.

Dicen que puedes perderlo todo,
las fronteras y la noción del tiempo;
se crea un conexión inexplicable
entre el alma y los cuerpos.

Cuando el placer es más agudo,
entonces duele
y cuando el dolor no te deja ser,
entonces mueres
y revives en los brazos del amor mismo.

En un pasadizo secreto hacia el cielo;
una brújula sin aguja,
una confusión extraña
que imita a la eternidad.

Es un torrente sin fin
en el crepúsculo mismo;
una aurora boreal entre las piernas
es no poder mentir,
dejarse llevar
y solo sentir.