martes, 15 de marzo de 2011

Lamentos repentinos



Amores inconclusos
que aletean,
tiemblan,
aúllan,
imploran,
se desesperan...

Segados fueron,
furtivamente.

Abandonados,
vagan por la órbita
de la infinitud,
sin encontrar la paz
que el próvido adiós
ofrenda a la certeza.

domingo, 13 de marzo de 2011

Tiempo para dos...



Volábamos a perdernos;
romances como el nuestro
 no son pasajeros
se quedan bien adentro.

Tómate tu tiempo
con vodka y limón,
sírvelo con el viento
en tu habitación.

Volvamos al romance;
ven, tú lo sabes
que las noches son chances
y estos besos la clave.

No hay corazón
que aguante tal dolor
romántico y sádico de amor;
un eco abrumador.

No lo pienses,
no lo dudes,
ni siquiera te desnudes,
los errores no los escudes.

Volvamos al romances
con pasión embriagante,
volvamos al romance
no me hagas buscarte.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sin sintonía





Vagaba desnudo por mi propia mente,
derrumbando pilares, construyendo romances,
mendigando por un poco de amor verosímil.

Baila una sombra flotante
y el día de mi muerte es constantemente un inicio;
las calles son los recuerdos
y el ocio mi único oficio.

Recorro cabizbajo las vías del tren
sorprendido de mi desinterés.

Mantengo la duda coherente,
la sensación potente
de no haber pertenecido nunca a mi propio mundo,
al mundo donde estoy.

Vago desnudo por mis pensamientos
de forma inconsciente y cruda.
Ando por los mares de mi mente
al borde de una gran locura. 


miércoles, 9 de marzo de 2011

Lamentos íntimos...



Que difícil es sentarme en la cama a recordarla;
lo que me pidió y nunca le di,
lo que le di y nunca me pido.

Los planes improvisados,
los besos en la frente,
los casi te amo...
Y el adiós imprudente.

Que difícil es seguir el rumbo
con este camino tan angosto,
perderme en una historia nueva,
pasar la página,
pretender fuerza y amnesia.

Que difícil ha sido todo
desde que no estas a mi lado...


lunes, 7 de marzo de 2011

Vuelvo - vuelves



Sentado sin energía se me antoja recordar fantasías que tuvimos y no pude completar. Ahí sentado recuerdo el olor de tu perfume y tu suave piel;  es la noche más extensa en la que vivo soñando, en la que el odio se aleja, en la que caigo en llantos, suspirando y recordando esos deseos mutuos que se pasean y se quedan congelados en el tiempo.

Hay dos huellas en mi mente semejantes al amor, una que es bella y pura, otra que es tentación. Cansado de estar pensando en este sucio asiento mis piernas ya están temblando y no te consigo ver. Caminado hasta tu casa con el viento a mi favor se me ha perdido la imagen de la santa compasión, atravieso la puerta de tu habitación; encuentro a un desgraciado y le pego en el mentón, lo que parecía traición era noticia fatal, no ha sido tu amante el que te vino asesinar.

Hay una bala en la frente del rostro que había olvidado, hay una bala en la frente de este retrato amado. Se ha roto el cristal de esta fotografía, pensaba que habías muerto pero no existía la herida.  Gracias por estar aquí, gracias por estar viva y te pido de favor que regreses a mi vida....

domingo, 6 de marzo de 2011

Allá, donde nacen...



Allá, donde nacen,
arde un poema.
Sus brasas anhelan
un mapa receptivo donde prenderse,
mas los versos -lazos de agua-
niegan cielo y nieve
al incendio que, confuso,
en la espuma del alma se disuelve.

viernes, 4 de marzo de 2011

Brisa femenina



Sola...
paloma transfigurada
al aire de la última morada.
Quieta, breve, blanqueada.
Sombra toda
ante la luz cadavérica del agua.

jueves, 3 de marzo de 2011

Densas raíces


Ese querer que tuve
fue de origen lento.
No llegó, cual efímera ola,
a humedecer las periferias de mi cuerpo.
Que fue lago profundo
e inundó de mansa agua y dulce sustento
cada oquedad estéril
para el amor heredada de pretéritos decretos.

El amor que te tuve,
este que aún hoy te tengo,
irradió en mi corazón sus raíces
y, con moroso arte excelso,
creció en mí, incólume,
cual árbol de tallo fibroso y ramadaje denso.
A cuya sombra
en mis soledades me cobijo.
A cuyo amparo
de la tristeza me preservo.

martes, 22 de febrero de 2011

Libre iré...


Libre iré
hacia la paz que te delata.
Por los perfiles del aire,
con el alma desnudada.
El sur será la directriz que siga;
en la lejanía, tu voz mi faro.
Y tu piel el refugio
que mi cuerpo conjura
para vestirse.






P.D. Mi niña veneno...


lunes, 21 de febrero de 2011

Sé...


Sé de tu sed
subida de soles.
Sangre sensual que se eleva
desde la génesis alada
del ímpetu insumiso.

jueves, 17 de febrero de 2011

Rutina nocturna


1.- Llegar al mismo lugar de siempre.
2.- Pedir un trago corto o una cerveza.
3.- Identificar a la chica de la noche.
4.- Invitarle un trago.
5.- Iniciar una conversación amena.
6.- Luego del bla, bla, bla... La invito a mi penthouse.
7.- La llevo a mi terraza con vista al mar.
8.- Tomamos vino, encendemos velas, y música a bajo volumen.
9.- La beso, la cargo y la llevo a mi cuarto.
10.- Hago lo que mejor sé hacer de forma salvaje y apasionada.
11.- Me levanto temprano, le dejo una nota con un número de teléfono que no existe y le dejo 50 soles para el taxi.
12.- Sólo el destino hará que nos encontremos de nuevo.





P.D. El eterno soltero...

lunes, 14 de febrero de 2011

Demoras



Torpemente te busqué
por presagios y tinieblas,
ternuras triangulares,
el plomo de las esquinas,
los festones de la tarde.

Torpemente te llamé
por arrabales y calendas,
cautivas vanidades,
los números y las espigas,
el silencio trepidante.

Torpemente te lloré
por el atlas de la ausencia,
cadenas inmemoriales,
el subterráneo de la autoestima,
a contra júbilo y tonante.

Tardamente te olvídé
con la brega de la disciplina,
las brújulas demenciales,
el pañuelo de agosto en las salinas,
los años y sus necedades.

domingo, 9 de agosto de 2009

Fantasías...

Exhortados por el deseo,
comparecemos
en el lugar preciso
que nos asigna la noche.
En nuestra piel,
la llave de lo que no pertenece.
Conscientes,
cavamos perímetros
y equilibramos alcores
hasta desangrarnos
y revivirnos.
Y de ahí quedamos,
prendidos
en el instante
de la isla efímera del tacto.

domingo, 2 de agosto de 2009

A un minuto de ti...

Los minutos se atropellan.
Espacios que el silencio estira.
De las saetas se descuelgan las horas
y, yerma, la noche agoniza.
Desde el reloj, desencantadas,
las promesas se suicidan.
Tampoco hoy labrarás mi talle. Ni yo cultivaré mi geografía.

sábado, 1 de agosto de 2009

Interiores...

Las ilusiones
transitan los andenes
del espíritu.

Capitulación

Aliada con tu silencio,
mi lengua calzó cadenas a las palabras
que, reverentes,
se precipitaron al arca de la anda.
Internamente,
algo insondable gritaba:
"Ve hacia él.
Que sea tu música quien abra
su ausencia de agua."
La voluntad
- columna pétrea -,
bajo los pies
- veredas alucinadas -,
en el corazón
- una mano muda -,
derramó satén y escarcha.
¡Qué orgullo omnipotente!
¡Qué lasitud impregnando mis alas!
¡Qué perturbado propósito!
¡Qué pobreza, mis venas quemadas!
El martillo del hastío
-materia desangelada-
clavó el desarraigo,
en la falla de mi garganta.

jueves, 23 de julio de 2009

Mmm...

Nada tan triste
como un alma aquejada
de indiferencia.

Futilidad

La distancia, con parsimonia,
hasta al más brillante de los amores,
a oscuras deja en la memoria.

sábado, 13 de junio de 2009

Venturas

“Que la suerte te busque”
Luis García Montero
Que la suerte te salga al camino
y te bañe con sus dones.
Que siembre algas bajo tus pasos
o remos en tus aires.
Que portes la risa entre las manos,
la alegría sobre la boca.
Que te galantee la luna
con cíngaras cadencias.
Que lejos de ti huyan las incógnitas
y el sol encanezca en tu frente.
Que, si aura quedó de mí,
se diluya como granizo en el estío.
Que te seduzcan las Evas que amas,
los pájaros, el placer, las auroras.
Que la suerte te salga al camino...
En la ciudad de agua y golondrinas
te hallé y, aunque aún es mayo,
el silencio de tus ojos me gritó
que abril existe...
Existe, mas lo habías olvidado.

martes, 2 de junio de 2009

Para tu risa...

Para tu risa
yo quiero jugar a la comba,
entre amapolas;sortear cometas en el aire,
deslizarme -alocada rueda-
con todos los patines de la infancia.
Quiero componer armonías
al cimbrado de las bicicletas;
subir espadañas sin escaleras
y gritar al infinito
con más sonoridad que las campanas;
recontar cigüeñas
en la siesta;
vislumbrar azores en la madrugada.
Para tu risa,
quiero extraviar
canicas en los charcos,
desairar maniquíes de escaparate
mientras bailo con las farolas
hasta prenderlas
-así ruboricen los pétalos de la ciudad-;
volar en tranvía hacia la luna
y tender la dicha, con pinzas,
al parabrisa de los taxis;
empapelar a versos la alborada,
rebautizar estrellas...
Y tejer.
Tejer sonrisas.
Con hilvanes azulados.
Hasta dejar inundado
en tu alma
el lago de la alegría.