lunes, 1 de enero de 2007

A merced del fin de año



Partimos de casa a eso de las diez de la mañana, nos embarcamos en la camioneta y nos pusimos marcha arriba. Esta vez solo íbamos mi hermano mayor, su esposa y yo; me pasé todo el camino viendo arena al borde de la carretera y respirando la brisa marina. Cuando llegamos a Asia vi tanta gente que me quedé estupefacto, me dio la impresión que Asia era un imán que atraía gente.

 

Entramos a la Residencial (Las Palmas) que quedaba unos metros más allá del Boulevard, el guardia nos abrió el portón y nos saludó cordialmente, habitamos la casa de playa y nos acomodamos a nuestra merced. Me quedé sorprendido al ver tanta gente de clase alta y en ese momento se me vino a la cabeza las palabras que me dijo mi amigo: Tú eres un blanquiñoso de clase alta y el engreído de papá y mamá; y me di cuenta que tenía razón.

Al rato llegaron mis primos y se fueron a refrescarse en la piscina, mientras que yo estaba en la sala leyendo un libro de Mario Vargas Llosa en mi recámara. Después agarré mi tabla y me fui a practicar surf hasta la hora de almuerzo, para eso me fui al Boulevard y de la nada una cuantiosa cantidad de gente me quedó mirando y decían: - Él es el chico de la radio; y de inmediato se acercaron y pedían autógrafos y fotos junto a ellos; no tuve más opción que compartir un rato de mi tiempo con ellos, para que me dejaran almorzar tranquilo.

Por la tarde me fui al cine y en plena función hice unas amigas, acabada la función me fui a pasear por la zona e hice algunas compras para más tarde irme a cenar unas pizzas y encontrarme con mis amigas ahí. Ellas me dijeron para hacer una fogata por la noche a la cual no me rehusé y a cambio de eso las invité a la fiesta que iba a organizar mi hermano. Cuando llegué a casa, había cualquier cantidad de gente, hijos de congresistas, ministros, altos funcionarios del estado, empresarios y gente de farándula. Entré a mi cuarto sin darle la menor importancia, tomé mi guitarra y me fui a la playa, ahí las encontré, nos quedamos como cerca de una hora y luego nos marchamos.

Cuando llegué a casa mis amigos de mi banda me estaban esperando y de inmediato nos pusimos a conectar los instrumentos, parlantes, amplificadores, distorcionadores, etc. De la nada ya era media noche, salí ala calle a ver como todos se abrazaban y se decían. "Feliz año" mutuamente seguido de un espectáculo de juegos artificiales. Terminado esto entré a la casa, me echaron un poco de maquillaje, me vestí y nos pusimos a tocar; acabado nuestro acto me fui a la playa, me senté sobre una piedra a ver las estrellas un buen rato y me pregunté a mí mismo. ¿Cuándo se acabará todo?


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