jueves, 12 de febrero de 2009

A la deriva

Autor de la pintura: Edvard Munch "Melancolía"
Cansado estoy de gobernar a solas el timón de este amor que navega
a la deriva; de desplegar las velas cada día, a sabiendas que no
soplará viento que me ayude a avanzar en este piélago de indolencia.
Este amor ha muerto, mas ni tú ni yo hemos recibido la esquela que lo
certifique ¿O, quizá, seguimos asidos a una fábula, tiempo ha
finiquitada?
Se nos murió el amor. Ese amor que desde la primera luz sentimos.
Ese que nunca declaramos a palabras llenas; siempre dejábamos atrás
alguna letra por temor a enunciarla en su totalidad y, una vez
desnudados, no hallar la salida del laberinto. Y así, coartados,
continuamos queriéndonos, velando un sentimiento que nos ganaba
con los años, hasta el punto que de cotidiano se convirtió en cenizas.
Ahora ya no sé lo que siento. Quizá tú esperabas más de mí, mientras
yo gastaba el presente esperando que fueras tú quien moviera la ficha
definitiva. Nosotros, que tantas cosas nos confesamos, que todas
nuestras frustraciones, sueños, pasiones, desgranamos, fuimos
incapaces de vencer el recelo a quedar comprometidos…
Y ahí nos bamboleamos, en un “puedo y no quiero” que nos ha
dejado a las puertas del abismo. A ese desesperanzado distrito donde
nuca quisimos caer, el tiempo implacable nos ha arrastrado.
Se nos murió el amor y ni tú ni yo hayamos motivos para resucitarlo.

No hay comentarios.: