Cuando pensé haberlo respirado todo;
un último suspiro me brindó el aliento.
Estuve navegando a solas
por el oscuro mar muerto.
Estoy llegando, vi tierra firme,
mi tripulación me guía;
este corazón de fuego,
esta cálida alma mia.
Sus palabras me muestran el camino,
y yo conforme navego.
La vida me crea el destino
y esta mujer deseos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario