Escudamos lo nuestro
tras el argumento elegante
de que todo es un sueño,
y para mentirnos mejor
nos besamos en la boca
y no tenemos dueño.
Confiamos plenamente en nada,
compartimos el momento indicado,
dedicando miradas.
Tenemos un romance hipotético,
un teatro frenético,
un contraste poético,
un silencio histérico.
Nació de la nada
y a estas alturas es mas que nada un todo.
Tiene sentido a veces,
pero se siente incompleto;
tiene el poder a veces,
de dejarme crear un universo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario