domingo, 25 de setiembre de 2011

No requerdo quien era



No recuerdo quien era;
ni su pelo, ni su piel,
ni sus dedos, ni quien fue.

Fueron los trago prohibidos,
en el bar del edén;
un Adán empedernido
que no me deja crecer.

Inocente del pecado,
pero cómplice a la vez;
marginado del orgasmo
y del periódico de ayer.

Quizás solo iba de viaje,
buscando placer.

No recuerdo quien era,
ni conozco a esa mujer;
no me llega a la cabeza,
no lo puedo entender.

Anduve por lugares lejanos
cerca de cada piel;
estuve luchando en vano
por lo que quise tener.

Me acosté con ella
lo sé, porque aún llevo su aroma;
un perfume sexual
que simula polvo de estrellas.

No recuerdo quien era,
ni sé si la volveré a ver;
me quedaré con la duda,
pero la recordaré con placer.

sábado, 3 de setiembre de 2011

En otro lugar




Le falta la tapa a luna
y se está derramando;
su reflejo distante
parecen chispas de fuego blanco
en el mar abandonado.

Unas copas de vino tinto
para manchar el alma,
un cigarrillo encendido
que se funde en tu mirada.

El beso es inminente
aunque lo niegues,
aunque no lo busques.

La llamamos Candy a la luna
por radiante o por puta
porque nos dio la gana.

Visitamos el lugar;
tu lugar favorito,
un encuentro con el pasado
con los años del olvido.

Nos atrapó la lujuria
y el tango no se hizo esperar,
nos desvestimos con furia
solos, en otro lugar.