jueves, 19 de julio de 2012

Despedida



Pensabas que eras especial para él, hasta que abriste los ojos y pudiste al fin ver la triste realidad.

Para él no eras especial, a pesar de que te juraba que eras lo mejor que tenía, que te amaba por encima de todo porque nunca hubiera encontrado a nadie como tú.

Solo tuviste que abrir los ojos que cerraste cuando lo conociste y encontrarte de lleno con la cruda realidad.

Tú no eras tan especial, y al saber la verdad, quisiste huir de este mundo, de esa espantosa y cruel realidad.

Para ti, él sí que es especial, pero al fin lo mataste en tus recuerdos, despues de llorar mares de lágrimas, hasta que tus ojos secos decidieron no mirar nunca más hacia atrás y después de tanto llanto, caminaste y caminaste por la vida, y cuán ave Fenix, renaciste de tus cenizas, y ahora... eres una persona feliz. No tienes nada, pero tienes dignidad, y con ella llegarás hasta donde quieras llegar...

Amarás a quien de verdad te ame y se lo merezca... serás especial para ese ser y él lo será para ti... para siempre... porque hace ya mucho tiempo que te olvidaste de él....

sábado, 14 de julio de 2012

Hola Lindura:



Hoy te he añorado más aún de lo habitual, me tuve que refugiar en el humor, en el trabajo y en mis libros para poder sobrellevar el día, porque con el bombardeo constante que se produce en todas partes, el día de los enamorados, es inevitable que desee estar a tu lado, simplemente porque creo que es donde debería estar.
 
 
 
 

viernes, 13 de julio de 2012

Desde el poniente...




Tú dejabas pasar los días
como quién siente
indiferencia por la muerte.
Como quién jamás
libó la dulce primavera,
como quién nunca
oyó la risa de la suerte.

Yo venía desde el poniente.
Desde allá donde nace la lluvia.
Traía en las manos
voluntad y lirios,
y el trigo, en tus ojos, florecía.

Y en el valle de tu cuerpo,
que de sombra adolecía,
la estrella de mi boca
-a besos-
incendió,
la raíz de tu agonía




martes, 10 de julio de 2012

Me llamaste Amor



¡Amor!,
¡Me llamaste amor!
y cai en tus brazos sin poder negarme,
deseosa de tu cuerpo,
ansiando tus dulces besos
¡Me llamaste amor!

Jamás nadie pronunció esa palabra;
jamás imaginé lo que significaria
para mi corazón
que tú,
precisamente tú,
me llamaras amor.

Nunca pensé que me amarias tan fuerte;
como desde que te vi te amé yo,
Y es por ti que vuelvo a sonreir
en mitad de mi tristeza.

Hoy llueve y sonrio,
hoy no luce el sol pero soy feliz,
no me importa que el sol no brille,
porque tu eres mi sol
¡Amor!
¡Me llamaste Amor!