sábado, 1 de agosto de 2009

Interiores...

Las ilusiones
transitan los andenes
del espíritu.

Capitulación

Aliada con tu silencio,
mi lengua calzó cadenas a las palabras
que, reverentes,
se precipitaron al arca de la anda.
Internamente,
algo insondable gritaba:
"Ve hacia él.
Que sea tu música quien abra
su ausencia de agua."
La voluntad
- columna pétrea -,
bajo los pies
- veredas alucinadas -,
en el corazón
- una mano muda -,
derramó satén y escarcha.
¡Qué orgullo omnipotente!
¡Qué lasitud impregnando mis alas!
¡Qué perturbado propósito!
¡Qué pobreza, mis venas quemadas!
El martillo del hastío
-materia desangelada-
clavó el desarraigo,
en la falla de mi garganta.

jueves, 23 de julio de 2009

Mmm...

Nada tan triste
como un alma aquejada
de indiferencia.

Futilidad

La distancia, con parsimonia,
hasta al más brillante de los amores,
a oscuras deja en la memoria.

sábado, 13 de junio de 2009

Venturas

“Que la suerte te busque”
Luis García Montero
Que la suerte te salga al camino
y te bañe con sus dones.
Que siembre algas bajo tus pasos
o remos en tus aires.
Que portes la risa entre las manos,
la alegría sobre la boca.
Que te galantee la luna
con cíngaras cadencias.
Que lejos de ti huyan las incógnitas
y el sol encanezca en tu frente.
Que, si aura quedó de mí,
se diluya como granizo en el estío.
Que te seduzcan las Evas que amas,
los pájaros, el placer, las auroras.
Que la suerte te salga al camino...
En la ciudad de agua y golondrinas
te hallé y, aunque aún es mayo,
el silencio de tus ojos me gritó
que abril existe...
Existe, mas lo habías olvidado.

martes, 2 de junio de 2009

Para tu risa...

Para tu risa
yo quiero jugar a la comba,
entre amapolas;sortear cometas en el aire,
deslizarme -alocada rueda-
con todos los patines de la infancia.
Quiero componer armonías
al cimbrado de las bicicletas;
subir espadañas sin escaleras
y gritar al infinito
con más sonoridad que las campanas;
recontar cigüeñas
en la siesta;
vislumbrar azores en la madrugada.
Para tu risa,
quiero extraviar
canicas en los charcos,
desairar maniquíes de escaparate
mientras bailo con las farolas
hasta prenderlas
-así ruboricen los pétalos de la ciudad-;
volar en tranvía hacia la luna
y tender la dicha, con pinzas,
al parabrisa de los taxis;
empapelar a versos la alborada,
rebautizar estrellas...
Y tejer.
Tejer sonrisas.
Con hilvanes azulados.
Hasta dejar inundado
en tu alma
el lago de la alegría.

viernes, 22 de mayo de 2009

De tes y poetas

Tirita el trueno tartamudo.
Taciturna transita la tormenta,
trastabillando a intervalos,
por tejados y azoteas.
Trinos precipitándose a la aurora,
revierten al alma del poeta,
que acaba garabateando
estrofas entretejidas,
con "tes" sin tregua.
Tributadas al papel las letras,
resulta trazada la trova,
reiterativamente modesta.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Parvedad

¡Bang!
la traición,
a quemarropa,
desgarró la piel
de la confianza.

sábado, 16 de mayo de 2009

De vi y violetas

Vibrando viene Violeta,
ávido tornasol doliente.
la clarividencia de sus ojos,
solera de vino y muerte.
Virando divide su talle
de invictos inviernos.
La lluvia la aviva;
la violenta el viento.
Y los violines de la aurora,
atrevidos visajes de fuego,
incitan a Violeta a revivir
la victoria vívida del deseo.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Aires...

Tú eres nube constante
en el cielo de mi frente,
astilla que de sombras
me entintas las pupilas,
sierpe ávida entre las sienes.
Tú,
rama que de mi raíz derivas,
planeta virando en la cintura
con gravedad arrebatada,
torrente o estiaje
para este corazón, a ti afiliado.
Tú eres glacial que me aterra
o fervor que me encumbras,
para luego,
dejarme caer, tiritando,
sin serenidad donde posarme.

viernes, 1 de mayo de 2009

Nocturno

Noche inclemente.
En el soportal maúllan dos gatos
y se encrespa un trueno.
El viento flagela contraventanas
y aúlla, desgarrando
la vastedad del silencio.
Sobre el asfalto desafinan los autos.
En la lejanía suplica un perro.
Unos pasos mortifican la calzada,
y unas llaves caen al suelo.
Canturrea la lluvia
con denodado aliento
y la noche cabal avanza.
A ritmo húmedo
y péndulo lento.
Duermen búhos y brujas,
mas de él se burla el sueño.
La cama es un páramo;
las sábanas, gélido trayecto.
La ausencia no ocupa espacio,
sólo horada pechos.
Y avasalla corazones
y trepana huesos.
Alturas cosecha la madrugada.
Los gatos duplican su lamento.
El viento decreta aquietarse,
y continúa, continúa lloviendo.

martes, 21 de abril de 2009

Desidia

El rayo más grande que ha habido en la tierra cruzó con sus eléctricos anaranjados tu corazón y el mío, dejándonos imposibilitados a la gloria del amor. A nuestros pies un cuenco de cenizas lo atestigua.
El rayo más grande que ha habido en la tierra, mide tanto como el desamor que nos quemó.

sábado, 4 de abril de 2009

Hijas de la sombra

Autora de la pintura: ©Isabel Navarro Verdú
Cual si bracearan en agua densa,
poblada de invisibles medusas (Dámaso Alonso).
Aquellas hijas de la sombra,
perseguían la vía de las estrellas;
abandonadas al abismo de la geografía.
En sus cabellos deliraba la espuma
y en los ojos anidaban los gritos,
mientras la sal era visado
a una tierra promisoria,
de la que jamás supieron nombre.
Feroz fue la odisea hasta arribar
a confusa orilla, allende del paraíso,
y en las que, burdamente,
las luciérnagas, fingían ser luceros.

lunes, 30 de marzo de 2009

Constancia

Si tú la mirada a mí volvieras
y mis ojos se enredasen con tus ojos.
Mañana, hoy, o cualquier fecha…
Si mi cuerpo, confrontando al tuyo,
exhibiera la nostalgia que lo atormenta…
Si tú incinerases deberes
y mis miedos por trochas huyeran...
Si no reparásemos en la gente,
si este amor sin recelos a la luz se diera…
Si encontrásemos la osadía
y fuésemos los dueños de ella...
Si cortásemos las alas a la pérfida conciencia
y concediésemos la concordia a esta pasión que nos enerva…
En libertad
plasmaríamos nuestros sueños,
y de laureles
coronaríamos esta quimera.
Así, yo feliz a tus brazos acudiría
mientras tú a mis brazos vuelas...

sábado, 21 de marzo de 2009

Orilla

Aquel día
se acobardaron las nubes
y sus espirales de silencio.
El sol desgajó valladares
en el azabache de las entrañas
y desheló la cumbre de mis dobleces.
Desnudé matices ignorados,
germiné cual jazmín tempranero,
calciné de raíz
la soledad que me poblaba.
A mí llegaste
con cadencias de guitarra
por corona,
y en las manos, ardido,
el oro que jamás se quiebra
Y yo quedé,
de ti debilitada.
Y de mi esencia huyó
-hasta morir-
el desamor que me vistiera.
El amor tendió sus estandartes
en las rocas del alma
y, toda yo, me hice orilla.

martes, 24 de febrero de 2009

Alta madrugada

Se acentúan negrores y saudades
cuando encara el vértice la madrugada.
No hay lucero que reverbere
hasta subyugar
la cerrazón que le puebla.
El insomnio
trae reminiscencias
de aquella pasión derrochada.
Y las ofrendas de eternidad,
como rosas en invierno perecieron
bajo la nieve innoble del olvido.

viernes, 20 de febrero de 2009

Gotas de cielo

Autora de la pintura: Isabel Navarro Verdú © "Desidia"
Cuando la pena amanezca -y amanecerá- da la mano a la aurora que se arrodilla, elévate con ella hasta la luz que te convida.
Cuando muera la soledad -y morirá- abre las puertas del corazón, prisionero en tules cenicientos, deja que el aire penetre y enjugue la penumbra de tus arterias.
Cuando la añoranza pise los andenes, -y los pisará- empújala a tomar el primer vagón que pase, así la traslade al páramo donde la melancolía siembra lápidas y da la espalda a esa lóbrega estación donde vagaste.
Cuando la pasión llegue -y llegará- muéstrale los pliegues de tu vientre, la cal que tus negrores cicatriza, la fiebre de los sentidos laureados. Dile que te ceda sus alas… y ven. Ven con tus plumas de dicha asoleada, hasta el sencillo cielo de mis brazos.

lunes, 16 de febrero de 2009

Allí...

Estaré allí donde me busques: en los violetas del alba, en la espuma umbría, en los cabellos de la madrugada, en los festones de tus días. Estaré allí donde me busques.
Allí: con la luz de mi sonrisa, con la pasión por estrenar, con el encaje de la alegría, con la tristeza de mí alejada, con todo el amor que me sobra y que tú precisas.

jueves, 12 de febrero de 2009

A la deriva

Autor de la pintura: Edvard Munch "Melancolía"
Cansado estoy de gobernar a solas el timón de este amor que navega
a la deriva; de desplegar las velas cada día, a sabiendas que no
soplará viento que me ayude a avanzar en este piélago de indolencia.
Este amor ha muerto, mas ni tú ni yo hemos recibido la esquela que lo
certifique ¿O, quizá, seguimos asidos a una fábula, tiempo ha
finiquitada?
Se nos murió el amor. Ese amor que desde la primera luz sentimos.
Ese que nunca declaramos a palabras llenas; siempre dejábamos atrás
alguna letra por temor a enunciarla en su totalidad y, una vez
desnudados, no hallar la salida del laberinto. Y así, coartados,
continuamos queriéndonos, velando un sentimiento que nos ganaba
con los años, hasta el punto que de cotidiano se convirtió en cenizas.
Ahora ya no sé lo que siento. Quizá tú esperabas más de mí, mientras
yo gastaba el presente esperando que fueras tú quien moviera la ficha
definitiva. Nosotros, que tantas cosas nos confesamos, que todas
nuestras frustraciones, sueños, pasiones, desgranamos, fuimos
incapaces de vencer el recelo a quedar comprometidos…
Y ahí nos bamboleamos, en un “puedo y no quiero” que nos ha
dejado a las puertas del abismo. A ese desesperanzado distrito donde
nuca quisimos caer, el tiempo implacable nos ha arrastrado.
Se nos murió el amor y ni tú ni yo hayamos motivos para resucitarlo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Latidos

¿Te hiere, como a mí el desamor? ¿ Evocas, a escondidas, el pasado, o vives de cara a la dicha. ignorando nuestro idilio trasnochado? ¿Te duele mi nombre en la boca? ¿Arden aún las flechas en tu costado, o triunfó la perfidia del olvido y pereció la pasión bajo su manto? ¿Cómo me arranco esta querencia? ¿Cuántos latidos le restan a este quebranto?