jueves, 10 de julio de 2008

Ingenuo corazón


No te engañes corazón, que no emanan de su boca para ti esos
besos. Que no germinan de su pasión para ti esas caricias. Que tienen
destino corazón, y ante ti, de largo pasan.

No te engañes corazón, por el brillo febril de su mirada, que su amor
no busca, de tus pupilas el reflejo. Que por ti, su deseo no prende
llamas. Y las estrellas que portan sus manos, a tu cielo no van
asignadas. Ni para tus latidos, él desata sus latidos.

No te engañes corazón, que no se esbozaron para ti esas odas. Que
no se fraguaron en su alma, para la tuya, esos te quiero. Que esos
sones de ruiseñores no vienen a cantar ante tu puerta su serenata.
Que son para otros sentidos corazón, y a ellos van ofrendados.

No te engañes corazón, no te desprendas de tu coraza, que de ondas
de indolencia vienen sus actos salpicados, y si te ven desnuda y
confiada, acabarás nuevamente de desengaño herida.

No te engañes corazón, sécate esas lágrimas, que no merecen el
llanto los falsos ídolos. Enjúgate los ojos, alza el semblante, y bajo un
sol naciente ampárate de la mala sombra, que la esperanza ante ti se
arrodilla y entre sus brazos te acoge.

El poeta...


Lluvia, mar, luna, hoja...
El poeta que dice no sentir nada y siente todo. Una gota de rocío le
hiere y de melancolía sangra.

Rosas, anhelo, auroras...
El poeta en las nubes encumbra a la alegría y de pétalos siembra los
cielos. Las estrellas reposan en sus manos y la luz del amor quema
sus dedos, que apagan la sed en la nieve del papel.

Ceniza, soledad, sentimiento...
El poeta que se conmueve más de lo que ansía y así mismo se miente
para equilibrar sus emociones. Un beso es arder en la hoguera o el
puñal de la ausencia; los recuerdos, el nido de la añoranza.

Corazón, alma, esencia...
El poeta: claror o sombra. Goza, suspira, huye, se reencuentra.
Se eleva y desciende; sonríe o se lamenta en cada poema, y ensalza la
vida o la muerte verso a verso.

sábado, 28 de junio de 2008

Escarcha


La escarcha perfiló sus labios.
El desamor nevó en su garganta.
Las promesas infringidas
oxidaron desesperanza y
ahora duermen sumergidas
en un silencio de agua.

En ese invierno temprano
que se derramó sobre el alma,
los vientos son cuchillos
que hieren hasta las lágrimas.

El corazón de calor adolece
y, en ese amor que un día
envidia fue de la llama,
ya sólo impera la ausencia,
profunda y desalmada.

viernes, 13 de junio de 2008

Ahora...

Ahora vivo a espaldas de tu nombre, de ti, confundidas huyeron mis
palabras,
aunque de vez en cuando, un verso, se empeña en redimirte
del abismo al que tú mismo te condenaste.
La libertad allana las trochas del olvido.
En el argentino espejo, que me devuelve la mirada,
el desamor, escuálido y desnudo, rubrica su epitafio.
Dejó de pesar en mis manos el ancho vacío de lo perdido.
Ya no queda ni el espectro de las caricias que te entregara.
Ahora vivo a espaldas de tu nombre, y en mi corazón,
en lugar de densa sangre enamorada, circula el agua.

jueves, 15 de mayo de 2008

Sin título


Del sino del viento prisionero,
con grilletes de espuma encadenado,
huyendo a desgana de los cantos de sirenas,
este Ulises, al que ya ni Penélope espera,
abdica de arribar a su Ítaca.

Hastiado de avizorar el ocaso,
por si de un postrero rayo
viniera colgada la esperanza,
al oeste del averno se sienta,
anhelando que, desde la otra orilla,
a rescatarlo de ese vivir sin vida,
acuda el barquero de la Parca.

domingo, 11 de mayo de 2008

Último beso


Llamaron a tus sentidos sus besos.
Recibirlos no quisiste,
del orgullo ibas presa.

Mas, de vez en cuando te liberas,
dejándote mecer por ellos.

Y regresas a sus dominios,
anhelando rozar el cielo.
El ensueño te eleva sobre un mar de espuma.
Socava tu vientre el pájaro del deseo.
El sur del éxtasis pretendes transitar;
mas la realidad te golpea -olvida ese sueño-.

Vientos de nieve te derriban
y, herida de nostalgia, caes al suelo.

Llamaron a tus sentidos sus besos.
Recibirlos no quisiste,
los obviaste con desprecio.
Y allí donde otro para ti se inventó la llama,
sólo quedan cenizas y recuerdos.

sábado, 3 de mayo de 2008

Te acuerdas...


¿Te acuerdas?

Vencimos a la soledad,
adalid de nuestro universo,
pintamos de estrellas las paredes
y sembramos de pájaros el cielo.

Unidos,
derrotamos al invierno,
con soles de risas
y caricias de fuego.
La primavera se adelantó,
era diciembre
y florecieron los cerezos.
La nieve se volvió azahar
y nos ciñó con guirnalda de pétalos.

Arrinconamos prejuicios,
nos sedujimos sin complejos,
resurgimos de mutuas cenizas,
conferimos música a los silencios.
Y a la par deshojamos
la cárdena rosa de los secretos.

Y fuimos corazones afinados,
almas emergiendo de un sueño,
que acabaron desatándose
de las cadenas de ese infierno;
donde por separado sobrevivimos
hasta aquel suspirado encuentro.

¿Te acuerdas?
Venga,
volvamos a querernos.

domingo, 27 de abril de 2008

La jota de tu risa


Sólo pretendo ser línea de espuma en tu mar. La mínima partícula que
se desliza en tu cielo. Una gota en el agua de tus fuentes. O un
minuto al día en tus pensamientos.

La cinta de tu libro. Una página venturosa en tu cuento. En tus
otoños, una hoja seca, y una nube en tus inviernos.

La “jota” de tu risa. Poesía que adule tus sentimientos. El secante de
tus tristezas y la panacea en tus tormentos.

El remite en tus cartas. El prefijo de tu teléfono y, si eso te sabe a
mucho, la arroba de tu correo. La sombra en tu
caminar o tu rayo de luz al despertar.

¿Ves mi amor que poco pido? Y tú que te guardas quedo, no envías
señales que agiten las frecuencias de mis silencios.
Ni de humo, ni de Morse; ni de telégrafo.

¡Qué sosa eres bien mío! ¡Qué flojera abona tus huesos! Si no te pido que corones en globo, la luna; ni que recorras en patinete el universo.Sólo deseo una mirada furtiva, que hasta mí se descuelgue, desde tus ojos negros.

Y un beso de tu boca y una sonrisa que espante mis miedos. Una
caricia de tus manos y el roce en mi cara de uno de tus dedos. Una
palabra de cariño y un jazmín para mi pelo.

No deseo que me pesques una ola. Ni que me bajes un lucero. Sólo
que cruces la acera, que yo, a tu altura te espero, con el corazón en
vilo y el alma en suspenso.

No dirás que soy ambicioso, no dirás que de egoísmo muero.
¿No ves qué poco pido? ¿Por qué me esquivas entonces, corazón? Si
tan sólo pretendo ser, en tu bolsillo, un sueño.

¡Y mira si tengo arte! ¡Mira con qué arte te quiero! Que si a sabiendas
de todo, aún me guardas recelo, la libertad te otorgo, para que con
ella engalanes tu sombra de caramelo.

sábado, 26 de abril de 2008

Va y viene abril


Trae abril aguas de recuerdo.

Amaneceres azules con blancos lunares.
Crepúsculos que se alargaban hasta elevar las lágrimas. Gaviotas que
explayaban su libertad ante nuestros ojos, logrando que
anhelásemos, como nunca, la alegre insurrección de unas alas.

Regresa abril perturbando mis sentidos, al dolor adormilados. Trae
aromas de mar, murmullos de apacibles olas, suspiros de brisa
jugando entre arenas y mareas… Retratos en sepia, que se despliegan
en la memoria, soliviantando la paz de las pupilas.

Nace y muere abril. Inicia y cancela hojas en el calendario, mientras
una página perdura indeleble en su inmarcesible transitar.
Reminiscencias de aquel abril, sobrado de lunas,
que dolorosamente contrasta con éste,
tan corto de estrellas.

sábado, 19 de abril de 2008

Equinoccio

Sería mezquino de mi parte estar triste en una noche así. Un buen café me acompaña en mi esquina favorita. Donde sea que miro, ventana que abro, veo más belleza que me sonríe, siento un sabor dulce deslizándose hasta las entrañas, mezclando mi saliva generosa con los recuerdos. Una historioa agradable que dejó en mi coche olor a paltas maduras. La lluvia siguió al sol, una lluvia fresca, excitante, seminal y a ésta la siguió una tardía luna llena. Me vibra la música de una fiesta de año nuevo hacia fines de marzo; retumba en mi lengua autodidacta como milkshake de chocolate chorreándoseme por la barbilla.

domingo, 6 de abril de 2008

Déjame ser

Lo que no existe. Lo que te tienta. Pase de magia, pase de vueltas. Hombre sin nombre. Lo que no encontraste más que como huellas en una playa más allá de tu experiencia. Razón sinrazón seducción que te seduce. Juego de niños, rayo de estrellas, eclipse de luna nueva. Lo que nunca, lo que tú, lo que extrañas conocer sin prisas ni silencios.

Sombras chinas


Soñador suelto en plaza.
Ángel de la guarda.
Amante bandido.
Compañero fiel.
Hombre de éxito.
Cupido enamorado.
Escritor empedernido.
Pensador preclaro.
Novio intachable.
Ojos en la noche.

Factorial

Uno, dos y tres. Sol nocturno, ritmo brillante, café caliente. Uno el lugar alrededor del que fue relato misterioso entre caminos que iban y venían más allá de los años y de los momentos. Noches de música que unió a dos personas en dos encuentros de alcohol e innumerables madrugadas meditando sobre por qués y qué se yos. Poco a poco, entre luces y sombras, tres historias se mezclaron y revolvieron para crear un cuento casi para niños, de no ser por algunos pequeños adultos detalles. Uno, dos, tres no siempre suman seis. A veces soy sólo yo cual divisor perfecto de perpetua potencia.

Fantasía


Si alguna vez te soñara
quisiera soñarte así como eres.

No en un vestido provocativo que sugiera
cada línea de tu cuerpo.
No en un traje de baño sexy,
ni caminando hacia mí en fina lencería
que exponga a la luz la suave piel
que imagino
envuelve tu cuerpo.

Mucho menos, ¡Dios me libre!, soñarte desnuda,
sólo tu cabello escasamente tus encantos
bajo media luz,
descubriendo un terreno fértil para mis manos
y mis deseos.

Si alguna vez entraras en mis sueños
espero que llegues vestida
de día,
el disfraz común y corriente con el que te conocí.

Y luego espero me dejes soñarme
quitándotelo.

Exacta locación

Arriba luego abajo bien al fondo.
Partículas en movimiento como gotas de tinta en un vaso con agua,
caos y otra vez
desorden en la escalera.
Cada día una nueva pregunta en la cubierta del barco
en una ruta camino de la nada...

Nostalgia

Palabra fuerte, llena de recuerdos como la imagen de unos ojos mirándose en las sombras por última vez. Un mensaje del pasado que no duerme, una voz en el fondo que aún se hace oír por las noches susurrando memorias de momentos felices, o simplemente un tiempo más tranquilo y sin tantas decisiones. Es hora de volver.

Viaje


Lejos de casa.
Mirando el mar.

Aquí estoy.
Así estoy
porque yo lo quise y porque me
enviaron.
Cumpliendo órdenes nacidas de mis
compromisos.
Leyendo palabras que no dicen
nada,
que hablan de nombres sin rostros
que he jurado defender.
Solo
con una taza de café
y mis sueños en el bolsillo,
pensando en las cosas que cambié,
las ilusiones que postergué
para estar así,
para estar aquí,
lejos de casa,
mirando el mar...

viernes, 4 de abril de 2008

Para encontrarme

Nueve veces leerás esta línea. Nueve más tardarás en darte cuenta de los cuatro pasos para buscarme: cero razón, para lanzarte, cinco sentidos en fuego al mirarme, cuarenta noches para soñarme, cuatro segundos para encontrarme.

viernes, 18 de enero de 2008

Trato


Si prometes borrar esa lágrima contigo;
si tu camino recorre mi estela al navegar;
si no tienes miedo de soñar algo conmigo
y tu voz con la mía pueden unirse al cantar,yo te prometo lo que fue y que aún no ha sido
y una playa nuestra para amanecer frente al mar;
una estrella en mi pecho para abrigarte del frío
y una sonrisa para recibirte al despertar.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Como si fueras niño...



...en la pasión
eras pocas palabras
y mucha acción.